
¿Qué hago si se me cae una lentilla al suelo?
Se te cae una lentilla al suelo. La miras. Parece limpia. Y aparece la duda: ¿puedo limpiarla y ponérmela otra vez?
La respuesta rápida es: mejor no ponértela directamente. Una lentilla que ha tocado el suelo puede haber entrado en contacto con polvo, fibras, bacterias u otros restos que no siempre se ven a simple vista. Y aunque parezca intacta, puede no estar en condiciones seguras para volver al ojo.
Tus ojos son sensibles, y una lentilla contaminada puede provocar irritación, molestias o aumentar el riesgo de infección ocular.
Lo primero: no te la pongas sin limpiarla
Si una lentilla cae al suelo, no deberías recogerla y ponértela directamente. Tampoco basta con soplarla, pasarle el dedo o mirarla “a contraluz” para comprobar si está limpia.
Una lentilla puede parecer perfecta y aun así tener partículas invisibles o microorganismos adheridos. Por eso, antes de pensar en volver a usarla, hay que valorar qué tipo de lentilla es y en qué estado ha quedado.
Si es una lentilla diaria, lo mejor es tirarla
Si se te cae una lentilla diaria, la opción más segura es desecharla y abrir una nueva.
Las lentillas diarias están pensadas para un solo uso. No se limpian ni se guardan para reutilizarlas después. Por eso, si una lentilla diaria toca el suelo, no merece la pena arriesgarse: es mejor cambiarla por otra.
Esto es especialmente importante si la lentilla ha caído en un baño, en la calle, en una superficie húmeda, sobre una alfombra o en cualquier zona donde pueda haber polvo, restos o microorganismos.
Si es una lentilla mensual, ¿se puede limpiar?
Si se trata de una lentilla mensual, puede limpiarse y desinfectarse siguiendo las instrucciones de la solución de mantenimiento, pero no deberías ponértela de inmediato.
La limpieza retira depósitos y restos visibles, pero la desinfección es clave para reducir microorganismos que pueden causar infecciones. El CDC recuerda que una correcta limpieza, desinfección y conservación de las lentes de contacto es importante para la salud ocular.
En una lentilla mensual, lo prudente sería:
- Lavarte y secarte bien las manos.
- Revisar que la lentilla no esté rota, doblada, rayada o deformada.
- Limpiarla con solución única nueva, nunca con agua.
- Frotarla y aclararla con solución para lentillas si las instrucciones del producto lo indican.
- Guardarla en el estuche con solución nueva durante el tiempo de desinfección recomendado por el fabricante.
Si tienes dudas sobre si ha quedado bien limpia, si ha caído en una superficie muy sucia o si notas cualquier molestia al volver a usarla, lo mejor es no ponértela.
No uses agua para limpiar una lentilla caída
Nunca limpies una lentilla con agua del grifo, agua embotellada, saliva o suero casero.
El agua no está indicada para limpiar ni desinfectar lentes de contacto. La American Academy of Ophthalmology recomienda no enjuagar ni guardar las lentillas en agua, y también recuerda que la solución salina o las gotas humectantes no desinfectan las lentes.
Esto es importante porque el agua puede contener microorganismos que no deberían entrar en contacto con una lentilla. Si luego colocas esa lentilla en el ojo, el riesgo de irritación o infección aumenta.
¿Y si la lentilla se cae en el baño?
Si la lentilla cae en el baño, la recomendación debería ser todavía más prudente.
El baño es una zona con humedad, restos de agua, productos de higiene y superficies donde puede haber más contaminación. Si es una lentilla diaria, tírala. Si es mensual, valora seriamente descartarla, sobre todo si ha caído en el lavabo, ducha, inodoro, suelo húmedo o una superficie que no esté completamente limpia.
En caso de duda, es mejor perder una lentilla que arriesgar la salud ocular.
¿Y si se cae en la mesa o en una superficie limpia?
Aunque caiga sobre una mesa aparentemente limpia, tampoco deberías ponértela sin más.
Si es diaria, lo más seguro sigue siendo abrir otra. Si es mensual, puedes limpiarla y desinfectarla correctamente con solución única nueva, revisando antes que no tenga daños.
Una lentilla dañada puede provocar molestias, arañazos o sensación de cuerpo extraño. Si notas que algo no va bien al ponértela, retírala inmediatamente.
Señales de que no deberías volver a usarla
No vuelvas a ponerte una lentilla caída si:
- Se ha roto o tiene una pequeña grieta.
- Está doblada o deformada.
- Tiene restos pegados que no salen fácilmente.
- Ha caído en una superficie sucia o húmeda.
- Ha tocado agua.
- Te provoca escozor, dolor o sensación de arenilla.
- Ves borroso al ponértela.
- El ojo se enrojece o lagrimea.
Si aparece dolor, enrojecimiento importante, sensibilidad a la luz, secreción o visión borrosa persistente, retira la lentilla y consulta con un profesional sanitario.
Qué hacer si no tienes otra lentilla a mano
Si no tienes una lentilla de repuesto, no improvises.
No la limpies con agua. No la metas en la boca. No uses saliva. No la guardes en líquido viejo. No la pongas “solo un rato” si tienes dudas.
Lo más seguro es usar gafas hasta poder abrir una lentilla nueva o hasta poder limpiar y desinfectar correctamente una lentilla mensual con solución adecuada.
Por eso puede ser útil llevar siempre contigo:
- Un estuche limpio.
- Solución única para lentillas mensuales.
- Gafas de repuesto.
- Una lentilla diaria extra si usas lentillas de reemplazo diario.
Cómo evitar que se te caiga una lentilla
No siempre se puede evitar, pero estos hábitos ayudan:
- Manipula las lentillas sobre una superficie limpia.
- Evita ponértelas justo encima del lavabo abierto.
- Lava y seca bien tus manos antes de tocarlas.
- Coloca una toalla limpia sobre la superficie si estás empezando.
- Revisa siempre que la lentilla esté bien colocada en la yema del dedo.
- No tengas prisa al ponértelas o quitártelas.
Una buena rutina reduce mucho los errores y hace que usar lentillas sea más sencillo.
Conclusión
Entonces, ¿qué hago si se me cae una lentilla al suelo?
Si es una lentilla diaria, lo más seguro es tirarla y abrir una nueva. Si es una lentilla mensual, no te la pongas directamente: límpiala y desinféctala con una solución adecuada, siguiendo las instrucciones del producto, y descártala si tienes cualquier duda.
Nunca uses agua, saliva ni líquido viejo para limpiar una lentilla caída. Tus ojos son demasiado sensibles como para arriesgarte por una lentilla.
En OpticVue puedes encontrar lentillas diarias y mensuales para miopía, además de líquido para lentillas para completar tu rutina de cuidado en las opciones mensuales.
FAQ
¿Puedo ponerme una lentilla si se me cae al suelo?
No deberías ponértela directamente. Si es diaria, lo más seguro es desecharla. Si es mensual, límpiala y desinféctala correctamente antes de volver a usarla.
¿Puedo limpiar una lentilla caída con agua?
No. No se recomienda limpiar ni guardar lentillas en agua. Usa siempre solución específica para lentes de contacto.
¿Qué pasa si me pongo una lentilla sucia?
Puede provocar irritación, enrojecimiento, molestias o aumentar el riesgo de infección ocular. Si notas dolor, visión borrosa o sensibilidad a la luz, retírala y consulta con un profesional.
¿Una lentilla diaria se puede limpiar si se cae?
Las lentillas diarias están pensadas para un solo uso. Si se caen al suelo, lo más seguro es tirarlas y usar una nueva.
¿Una lentilla mensual se puede volver a usar si se cae?
Solo si no está dañada y se limpia y desinfecta correctamente con solución adecuada. Si ha tocado agua, ha caído en una superficie sucia o te genera dudas, mejor descartarla.
¿Puedo usar suero fisiológico para desinfectar una lentilla?
No. El suero puede servir para aclarar en algunos casos, pero no desinfecta. Para desinfectar una lentilla necesitas una solución indicada para ello.


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