Ir al contenido

Cesta

La cesta está vacía

Artículo: Por qué pican las lentillas y cómo aliviarlo

Por qué pican las lentillas y cómo aliviarlo

Por qué pican las lentillas y cómo aliviarlo

Una lentilla no debería picar de forma persistente. Una ligera molestia al ponerla puede ocurrir de manera puntual, pero si te preguntas por qué pican las lentillas porque el escozor se repite, tu ojo está avisando de que algo no va bien: puede ser la propia lente, su limpieza, la sequedad ocular o una irritación que necesita revisión.

La reacción más sensata no es aguantar para terminar el día. Retira la lentilla, ponte las gafas y valora qué ha podido pasar. Identificar la causa a tiempo ayuda a recuperar la comodidad y a proteger la salud de tus ojos.

Por qué pican las lentillas: causas frecuentes

El picor puede aparecer nada más colocar la lente, después de varias horas o solo en determinados ambientes. El momento en que notas la molestia da pistas importantes.

Una partícula entre la lentilla y el ojo

Una pestaña, una mota de polvo, restos de maquillaje o una pequeña fibra pueden quedar atrapados bajo la lente. La sensación suele ser muy localizada, como si tuvieras algo clavado en el ojo, y puede acompañarse de lagrimeo.

En este caso, lávate y sécate bien las manos, retira la lentilla y revísala. Si es una lente mensual, aclárala y frótala suavemente con el líquido recomendado antes de volver a ponerla. Nunca uses agua del grifo ni saliva. Si es diaria y sigue molestando, lo más práctico y seguro es desecharla y abrir una nueva.

La lentilla está al revés o dañada

Una lente colocada del revés puede generar roce y sensación de arenilla. Antes de insertarla, colócala sobre la yema del dedo: debe tener forma de cuenco regular, con los bordes hacia arriba. Si los bordes se abren hacia fuera, probablemente está invertida.

También conviene revisar que no tenga un borde doblado, una pequeña rotura o depósitos visibles. Una lentilla deteriorada no se arregla al limpiarla. Sustituirla es la mejor decisión.

Ojo seco y falta de hidratación

La sequedad es una de las respuestas más habituales a por qué pican las lentillas. Pantallas, aire acondicionado, calefacción, contaminación, viento o pasar muchas horas sin parpadear reducen la estabilidad de la lágrima. La lente empieza a rozar más y aparecen picor, visión fluctuante, cansancio y necesidad de frotarse los ojos.

No todos los ojos necesitan la misma lente. Si este problema es recurrente, puede convenirte una lentilla con mayor capacidad de hidratación o diseñada específicamente para ojos secos. Las gotas lubricantes compatibles con lentes de contacto también pueden ayudar, siempre que hayan sido recomendadas para ese uso.

Lentillas demasiado tiempo puestas

Incluso una lentilla cómoda tiene un límite de uso. Llevarla más horas de las indicadas favorece la sequedad, la acumulación de depósitos y la falta de oxigenación de la córnea. Dormir con las lentillas, salvo que tu profesional haya indicado expresamente una modalidad apta para ello, aumenta aún más el riesgo de irritación e infección.

La comodidad de una lente no significa que puedas alargar su uso sin consecuencias. Si al final del día te pican los ojos con frecuencia, reduce las horas de porte y consulta si necesitas cambiar de material, frecuencia de reemplazo o graduación.

Mala limpieza o uso incorrecto del líquido

Las lentillas mensuales requieren una rutina constante. Usar poco líquido, reutilizar la solución del estuche, no frotar la lente o conservarla en un portalentes sucio facilita que se acumulen proteínas, grasa y microorganismos. Todo ello puede provocar escozor y ojos rojos.

Vacía el estuche después de cada uso, enjuágalo con solución para lentillas y déjalo secar al aire boca abajo sobre una superficie limpia. Rellénalo siempre con líquido nuevo, nunca con la solución del día anterior. Además, el portalentes debe reemplazarse con regularidad, no solo cuando parezca sucio.

Alergia, irritación ambiental o sensibilidad al líquido

El picor intenso, especialmente si se acompaña de lagrimeo, enrojecimiento y necesidad de frotarte los ojos, puede estar relacionado con una alergia. El polen, los ácaros, el pelo de animales o el polvo pueden quedarse adheridos a la superficie de la lente y empeorar la sensación.

En otras ocasiones, el problema está en el líquido de mantenimiento. Algunas personas son sensibles a determinados conservantes. Si el escozor aparece siempre después de usar una solución concreta, no la cambies a ciegas: coméntalo con tu óptico-optometrista u oftalmólogo para elegir una alternativa adecuada.

Graduación o adaptación inadecuada

Una lentilla no se elige solo por las dioptrías. El radio, el diámetro, el material y el diseño influyen en cómo se asienta sobre el ojo. Una lente con parámetros no adecuados puede moverse demasiado, quedar demasiado ajustada o causar molestias continuas.

Si has cambiado de marca o tipo de lentilla y el picor ha empezado entonces, no des por hecho que tu ojo tiene que adaptarse. La adaptación debe ser cómoda y segura. Una revisión puede confirmar si la lente que usas es la más apropiada para ti.

Qué hacer cuando una lentilla pica

Lo primero es no frotarte el ojo. Frotar puede desplazar la lentilla, arañar la córnea si hay una partícula o empeorar la irritación. Retírala con las manos limpias y usa las gafas durante unas horas.

Si el ojo mejora claramente tras quitarte la lente y no hay dolor ni enrojecimiento relevante, revisa la lentilla y tu rutina de limpieza antes de volver a usarla. Con lentes diarias, estrenar un par nuevo evita dudas sobre depósitos o pequeñas imperfecciones. Con lentes mensuales, utiliza líquido fresco y respeta el reemplazo indicado desde el día de apertura, no solo por el número de usos.

Evita ponerte de nuevo la lentilla si el ojo sigue rojo, escuece o ves borroso. Las gotas vasoconstrictoras para “quitar el rojo” tampoco solucionan la causa y pueden enmascarar un problema que necesita valoración.

Cuándo conviene consultar con un profesional

Hay molestias que no deben esperar. Pide valoración por un profesional de la visión si el picor persiste tras retirar la lente, si hay dolor, sensibilidad intensa a la luz, secreción, hinchazón, visión borrosa o enrojecimiento marcado. También si el problema se repite aunque uses correctamente tus lentillas.

Estos síntomas pueden indicar desde una alergia hasta una infección o una lesión en la superficie ocular. En esos casos, no uses lentillas hasta recibir indicaciones. Llevar las gafas unos días es un gesto sencillo que puede evitar complicaciones.

Cómo prevenir el picor en el día a día

La prevención empieza antes de colocar la lente. Lávate las manos con jabón neutro, sécalas con una toalla que no deje pelusas y evita manipular las lentillas después de aplicar crema o maquillaje. Si te maquillas, ponte las lentillas antes y retíralas antes de desmaquillarte.

Respeta siempre la frecuencia de reemplazo. Las diarias están pensadas para un único uso y las mensuales necesitan limpieza, conservación y sustitución puntual. No intercambies lentillas con otra persona, aunque tenga la misma graduación, y no las aclares con agua.

También ayuda tener una alternativa para los días de más sequedad o muchas horas frente a pantallas. Parpadear de forma consciente, hacer pausas visuales y no forzar el uso cuando notas cansancio cambia mucho la experiencia. Si buscas una opción para ojos secos o un formato diario o mensual que encaje con tu rutina, OpticVue permite elegir de forma clara según tus necesidades visuales.

Tus lentillas deben ayudarte a ver bien sin hacerse notar. Si pican, no normalices la molestia: retíralas, revisa la causa y dale a tus ojos el descanso o la atención profesional que necesitan.

Dejar un comentario

Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.

Leer más

Mejores lentillas para hipermetropía cómodas

Mejores lentillas para hipermetropía cómodas

Encuentra las mejores lentillas para hipermetropía según tu rutina, ojos secos y graduación. Compara diarias y mensuales con criterio para elegir bien.

Leer más
Ejemplo de cambio de graduación en lentillas

Ejemplo de cambio de graduación en lentillas

Un ejemplo de cambio de graduación explica cuándo renovar tus lentillas, cómo leer la receta y por qué no conviene ajustar las dioptrías sin revisión.

Leer más